"Las flores del mal" de Charles Beaudelaire



"Las flores del mal" es la obra cumbre del poeta francés Charles Beaudelaire (1824-1867). Beaudelaire fue considerado uno de los poetas malditos de la Francia del siglo XIX debido a su escandaloso modo de  vida bohemio, y lleno de excesos, y  a su visión del mal que queda patente en toda su obra. 

"Las flores del mal"  fue publicado por primera vez el 23 de junio de 1857. El escándalo no se hizo esperar, Beaudelaire fue acusado de ultraje a la moral pública y tras ser sancionado económicamente tuvo que quitar seis de sus poemas de la obra.

Con esta obra, que no era completamente inédita ya que muchos de los poemas ya habían sido publicados en varios gacetas y periódicos de la época, Beaudelaire rechaza los valores burgueses de la época, de una forma hedonista y fatalista, y crea la concepción del poeta moderno como un ser maldito y rechazado por la moral establecida.

La obra se divide en siete partes: Al lector: Esplín e ideal, Cuadros parisinos, El vino, Flores del mal y Rebelión, con una conclusión final: La muerte.. En esta ocasión, vamos a recordar el primer poema de Las Flores del Mal.


CIV

La Destrucción (1855)


Incesante a mi vera se agita el Demonio; 
Flota alrededor mío como un aire impalpable; 
Lo aspiro y lo siento que quema mis pulmones 
Y los llena de un deseo eterno y culpable. 

A veces toma, sabiendo mi gran amor al Arte, 
La forma de la más seductora de las mujeres, 
Y, bajo especiosos pretextos de tedio, 
Habitúa mis labios a filtros infames. 

Me conduce así, lejos de la mirada de Dios, 
Jadeante y destrozado por la fatiga, en medio 
De las llanuras del Hastío, profundas y desiertas, 

Y despliega ante mis ojos llenos de confusión 
Vestimentas mancilladas, heridas abiertas, 
¡Y el aparejo sangriento de la Destrucción! 


El poema que traigo hoy nos habla de la lucha del Bien y el Mal, de Dios y el Demonio, y es este último quien arrastra al autor a la destrucción. La culpa aparece como deseo erótico y el demonio como mujer seductora que lo lleva a su destrucción, reflejo de la propia vida del autor que murió de sifilis.

Deseo que hayáis disfrutado del poema tanto como yo. Siempre es un placer poder compartir con vosotros estas pequeñas joyas de la literatura en este 23 de abril. Un libro y una rosa para todos!

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